Rizomancias es una instalación bioelectrónica-generativa que plantea posibles transducciones de la actividad de crecimiento de un cuerpo micelial en secuencias de imágenes utilizando un sistema generativo de IA. Está compuesta por una capsula fructificadora diseñada para una escultura de micelio de Pleurotus ostreatus (hongo ostra) que sensa en tiempo real las fluctuaciones de humedad, temperatura y CO2. Estos datos son utilizados de forma dual: guiar una red generativa de imágenes entrenada con patrones fúngicos y sincronizar el despliegue de una película cuya duración es igual al ciclo de vida de la escultura.
La propuesta de un agente vivo como parte de la obra se enfoca en su dimensión duracional siendo inestable, mutable y sensible a los cambios de las condiciones del espacio donde es emplazada. Durante este tiempo la instalación propone una mirada atenta a sus ritmos y tiempos, activando narrativas que tensionan la relación entre redes micelares y redes neuronales artificiales. Más que traducir, el sistema intenta acompañar al hongo, en una exploración crítica entre lo biológico y lo algorítmico.
¿Qué pasaría si nuestra existencia estuviese mediada por otros ciclos? Al pensar la multiplicidad de universos que componen la tierra, sus ciclos vitales y las relaciones que se generan entre especies, una forma de buscar empatía con otrxs más que humanos es dislocar nuestra noción de tiempo y por consecuencia lo que significa estar vivxs. Romper las categorías de cuerpo, espacio, muerte y tiempo como conceptos lineales se vuelve urgente.
Exhibiciones:
2025 | Desafíos V – Fundación Andreani [ARG]
Creditos:
Año: 2025
Asistencia de Producción: Centro Cultural de la Ciencia C3, Julia Rossetti, Candela Del Valle, Ayelén Cichero, Ana Laura Cantera